DIE – Prediccion

La película de ciencia ficción Minority Report plantea un interesante dilema social: ¿Es ético tomar medidas “correctivas” frente a individuos que tienen una altísima probabilidad de cometer crímenes en un futuro inmediato? Si bien, en la práctica, la implementación del concepto de predicción de riesgo criminal dista mucho del escenario presentado en dicha película, no es menos cierto que la caracterización de patrones de conductas delictivas ya es una realidad en nuestro  país. Esta nota hace referencia al trabajo que realizan estudiantes del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Chile en el desarrollo de algoritmos capaces de predecir las zonas urbanas donde puede existir mayor riesgo criminal, todo con el fin de  potenciar la mejor utilización de recursos policiales.

“Las policías siempre se ven enfrentadas al dilema de usar sus recursos de la mejor manera posible. En efecto, como en toda actividad humana, siempre existirán recursos limitados a la hora de combatir el crimen, ya sea esto por el número de policías o por la carga de trabajo asignada a dichos policías”. Es lo que comenta el profesor Marcos Orchard del Departamento de Ingeniería Eléctrica –DIE- antes de dar inicio a esta entrevista con dos de sus estudiantes de postgrado que trabajan en un software que promete ayudar a Carabineros de Chile en la predicción del riesgo criminal.

Se trata de Pablo Fuentes y Mario Vergara, ambos egresados de Ingeniería Civil Eléctrica y del programa de Magister en Ciencias de la Ingeniería, mención Ingeniería Eléctrica, quienes trabajan en un algoritmo que incluso está siendo ya utilizado por la policía nacional después de un largo proceso de planificación y desarrollo por parte de los estudiantes en el contexto de un proyecto del grupo de investigación CEAMOS, de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. El software predictivo funciona a base de algoritmos que desplegan mapas informativos en los que se identifican las zonas más riesgosas de una comuna dentro de un turno y día específico, datos que sirve para orientar el patrullaje preventivo de Carabineros de Chile en cada jornada de trabajo.

En relación a la utilidad del software, Pablo Fuentes destaca. “No toda la comunidad sabe, pero la policía tiene originalmente asignadas como cinco tareas en  paralelo, entre las que está la prevención. Hay una serie de labores que ellos tienen que cumplir o desarrollar en un turno. Y en ese sentido cualquier tipo de información que pueda ayudar a optimizar los recursos policiales de manera generar cualquier impacto beneficioso a la comunidad es de gran ayuda, de ahí nace su uso”.

Por su parte, Mario Vergara comenta que “estamos en presencia de un software que funciona con tres tipos de algoritmos. Cada uno con premisas distintas e hipótesis distintas desde el punto de vista de su formulación, pero la filosofía y la lógica que los une es similar, por algo se pueden fusionar”. Agrega, en el inicio había tres equipos que aportaban un algoritmo distinto, pero al final mediante diferentes métricas de evaluación se pudieron fusionar y lograr mejores resultados”.

Continúa, “lo que este software realiza es una tarea bien concreta que informa a las policías respecto de las áreas donde más probable es que ocurra un delito en un turno específico. Ahí hay diferencia con lo que ya había

“Carabineros de Chile ya contaba con un software que mostraba históricamente las zonas de mayor riesgo criminal. Pero este nuevo programa es mucho más concreto respecto de dónde dicho riesgo se incrementa dentro de un turno y comuna específica. Además, la información se entrega en un lenguaje de fácil y rápida interpretación para el carabinero. Esto último es tremendamente importante para una implementación exitosa”, finaliza Mario Vergara.

A lo que Pablo Fuentes complementa, “La ocurrencia de delitos son puntos ubicados en coordenadas espacio-temporales: a Carabineros de Chile le interesa demarcar las zonas donde existan mayor probabilidad de tener un delito, siguiendo criterios ampliamente internalizados en la institución, tales como el plan cuadrante” (…) “El resultado de predicción depende de comuna en comuna, en el peor de los casos es un 35%, aun cuando en general es muy superior al 55%, algo que a nivel mundial es considerado como un muy buen desempeño”.

Mario, explica que “los principios de los algoritmos utilizados son conocidos, pero dichos algoritmos están integrados de tal forma que se genera un modelo flexible robusto y que es escalable, porque se puede complejizar poniendo ciertas restricciones”(…) “Por otra parte, nuestro algoritmo, no trata de predecir las ocurrencias del delito, si no que trata de predecir las zonas o una superficie donde puede existir mayor riesgo criminal entonces en ese sentido la forma más ad-hoc de poder generar esta superficie es en base a funciones que permitan la plasticidad a la hora de caracterizar diversos tipos de patrones espaciales (…) Pero también de funciones que tengan carácter periódico y se pueda mezclar a nivel intemporal. Que si bien estos delitos tienen una componente que no es periódica también pueden ocurrir ciertas zonas donde Carabineros ya sabe que pueden ocurrir delitos”, concluye.

Para finalizar, el académico Marcos Orchard menciona que le gustaría destacar con orgullo “la potencialidad, la versatilidad y la habilidad del ingeniero eléctrico de nuestra facultad”. El común de los ciudadanos, e incluso a veces nuestros propios estudiantes, a veces no imaginan la versatilidad asociada al campo laboral donde un ingeniero eléctrico puede desempeñarse y aportar. Aquí tenemos ingenieros eléctricos haciéndonos cargo de un problema social y de gran impacto a la comunidad, y creo que es bueno que los estudiantes del DIE se den cuenta que es posible participar de un proyecto fuertemente vinculado con la sociedad civil y de alto impacto social”.

21 de julio de 2017